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Y unas palabras arañadas...

Hace mucho... Y cuando digo mucho, es tal vez demasiado que no escribo nada de nada. Ni en Crisolúdico ni en mi propio rincón... Si soy sincero apenas me concentro para unir unas palabras con otras... No me brotan las ganas para poder crear una ayuda, un módulo o simplemente por el mero placer de escribir para luego enterrar ese papel entre otros más viejos que probablemente jamás volveré a leer.
 
¿Y las razones? Por desgracia las que afectan a muchos de los que habitamos esta puñetera tierra... Si, el trabajo... Demasiada incertidumbre... Y al final demasiado miedo... Y pocas cosas te sacan de ese bucle de ansiedad y hastío...
 
Y bien digo... ¡Pocas cosas! Y aunque no he perdido del todo en el contacto con la "red-alidad" rolera, al final solo miraba pocos lugares y una de estas paradas es Ludotecnia. Y repito... Hoy me han entrado algunas ganas al ver mi ego mimado, y no me ha quedado otra que dejar de lamerme las heridas y "pelear" con el teclado.
 
Y no me queda otra que dar las gracias a Ludotecnia y por supuesto a Jose, que está detrás de esas palabras...
 

L U D O T E C N I A

Y para que tengáis una idea de como ha ido surgiendo esto, si buscáis en la biblioteca de Ludotecnia lo encontraréis, pero os dejo algunos de los enlaces:

 
Y por esto, y solo por esto, me voy a la cama con un regusto de satisfacción y puede que al levantarme, una sonrisa se dibuje en mi rostro, y mi familia sin saber por qué, dará las gracias sin saberlo a un pequeño artículo que me ha hecho sentir algo mejor.
 
PD. ¡Y no os preocupéis! No penséis que estoy deprimido o en la mayor empresa del país, el INEM, no por suerte...¡Y que siga la suerte! Pero si que es cierto que el ambiente alrededor a veces te hace sentir harto y te aleja de muchas de las cosas de las cuales no debieras alejarte jamás.

Pero en el fondo anhelaba poesía, pasión y risas.

"Es hijo de su padre. -Bajo fornido, de rostro achatado, parecía un buen chico: serio, sensato, consciente de sus deberes...,- aunque no era de los que aceleraban el corazón a los jóvenes y [ella], al margen de todo lo demás, seguía siendo una niña, como ella misma decía cuando le daba por hacerse la inocente. [...] 
Pero la niña que era en el fondo anhelaba poseía, pasión y risas-. Quiere fuego y Dorne le envía barro. [...] El barro podía nutrir, mientras que el fuego solo consumía, pero los necios, los niños y las muchachas siempre preferían el fuego."

George R. R. Martin, "Danza de dragones"


Él también me comprendía a mi.


"Otra historia que recuerdo con gran emoción es la del poeta andaluz Pedro Garfias. Fue a parar al destierro a un castillo de un lord en Escocia. El castillo estaba siempre solo y Garfias andaluz inquieto, iba cada día a la taberna del condado y silenciosamente, pues no hablaba inglés sino apenas un español gitano que yo apenas entendí, bebía melancólicamente su solitaria cerveza.

Este parroquiano mudo llamó la atención del tabernero. Una noche, cuando ya todos los bebedores se habían marchado, el tabernero le rogó que se quedara y continuaron bebiendo ellos en silencio, junto al fuego de la chimenea que chisporroteaba y hablaba por los dos.

Se hizo un rito esta invitación. Cada noche Garfias era acogido por el tabernero, solitario como él, sin mujer y sin familia. Poco a poco sus lenguas se desataron. Garfias le contaba toda la guerra de España, con interjecciones, con juramentos, con imprecaciones muy andaluzas. El tabernero lo escuchaba en religioso, sin entender naturalmente una sola palabra.

A su ves el escoces empezó a contar sus desventuras, probablemente la historia de su mujer que lo abandonó [...] Digo probablemente por que durante los largos meses, Garfias no entendió una palabra.

Sin embargo la amistad de los dos hombres solitarios que hablaban apasionadamente cada uno de sus asuntos y en su idioma, inaccesible para el otro [...] se convirtió en una necesidad para ambos.

Cuando Garfias partió para México se despidieron bebiendo y hablando, abrazándose y llorando. La emoción que los unía tan profundamente era la separación de sus soledades.

-Nunca entendí una palabra, Pablo, pero cuando lo escuchaba tuve la sensación, la certeza de comprenderlo. Y cuando yo hablaba, estaba seguro de que él también me comprendía a mi."

Pablo Neruda, "Confieso que he vivido"

Por una bula Papal


POR UNA BULA PAPAL


A su alrededor todo era caos, gritos de desesperación terror y muerte, era un sonido que no sólo se quedaba en la cabeza de quien lo oía, sino que se clavaba en el cerebro como si de unas garras de águila se tratase. Ante el cruzado se alzaba la ciudad, fantasmal, iluminada en rojo por los fuegos que la consumían y por la sangre que teñían el barro de su suelo, Jerusalen, la la ciudad eterna, y sagrada, que se encontraba rodeada de un mar de dolor, sangre y saqueo, era un pandemonium de miles de gargantas que clamaban por su vida, los ruidos secos de golpes de metal rompiendo huesos, aullidos, dolor y agonías de muerte.

El cruzado se sintió cansado, alzó la cabeza lentamente y miró a aquellas calles, pardas, sucias, que ahora se llenaban de muertos, de sangre mezclada con barro, parecía que todos los desvelos, privaciones y sufrimientos que durante esta peregrinación armada habían pasado, los estaba pagando, justo la ciudad por la cual habían ido a salvar, Jerusalen, el sepulcro de Jesús, ya eran suyos, la que fuera un sueño lejano en las palabras de sermón de un sacerdote, ahora era real, cierta y sin embargo el cruzado se encontraba agotado.

Con esfuerzo se apoyó contra una pared, le costaba respirar y jadeaba, su armadura, la cota de mallas, el gambesón de cuero relleno de lana, incluso la sobrevesta le pesaban, de una manera que nunca había notado, era algo más, no le pesaban, le oprimían, su respiración era lenta pausada, exasperante y angustiosa. De un torpe movimiento, se desembarazó del casco, dejándolo caer y miró al suelo, en donde se encontraba el cadáver de un turco que acababa de morir, y que todavía tenía en su rostro grabada la expresión de terror  que había tenido justo antes de morir.

La visión del turco era horrible, tenía la boca abierta, con una mueca en donde se le veían todos su dientes ennegrecidos, tenía la piel ligeramente oscura, y con un barba en donde destacaba un gran bigote, a la costumbre de los turcos peninsulares, sin embargo lo que le turbaba era su expresión, de miedo, había muerto gritando, no sabía si por su vida o por el odio hacia aquellos cristianos que veían de tierras lejanas, pero todo eso se encontraba reflejado en aquellos ojos, en esa boca abierta de manera grotesca.

Era una expresión que le penetró en lo más profundo del ser del cruzado, se dio cuenta que tenía la cabeza agachada, y que no podía levantarla, y el turco que estaba en el suelo era el turco que acababa de matar hace un momento. Se sentía agotado y notaba como si un peso enorme le hiciese presión en todo los músculos de su cuerpo, y haciendo un esfuerzo de voluntad increíble trató de levantar la cabeza pero fue imposible, no podía quitar de su cabeza esa expresión de horror del turco que acababa de matar. Desde esa postura, lentamente observó que tenía la sobrevesta blanca manchada de sangre.

El cruzado se abstrajo y a pesar del penetrante olor a carne quemada, fuego, y del enorme ruido de las violaciones, y muertes, sé preguntó que si el turco también tendría familia. Él mismo intentó recordarse cómo era su vida tiempo atrás, hace dos años que habían pasado tan lentamente que parecían una eternidad, muy muy lejana, sin embargo la cara del turco se había quedado grabada en su retina, y no podía quitársela de la cabeza. Turbado, intentó recordar cómo era su vida, su pequeño torreón desde donde podía ver su feudo, quiso eliminar ese rostro de su mente, pero no era capaz.

Intentó acordarse se su señor Raimundo, Conde de Provenza, pero no pudo, busco con desesperación, la voz de obispo Adhémar, en los sermones que había escuchado, pero fue imposible, ni siquiera aparecían los rostros, de mirada un tanto hueca y perdida de cuatro de sus vasallos que le habían acompañado en la peregrinación, su torreón de aquel valle de Provenza, del que había marchado hacía ya dos largos años, nada dio resultado, ya que la visión grabada de pánico y esa mueca horrible había inundado sus pensamientos impidiendole poder ver otra cosa.

Desesperado, escudriñó en su cabeza todos los recuerdos más íntimos, la imagen de su esposa esa que nunca le dio un hijo varón, la cara de su madre enmarcada en su pelo gris lacio, el relinchar de su yegua favorita con la que solía a cazar cuando le daba una fruta para comer, pero una y otra vez aparecía la imagen, esa imagen, de horror, de la desesperación ante la muerte y el odio que produce el enemigo.

Se dio cuenta que ya no tenía la espada en la mano, que estaba en el suelo tirada, intentó gritar de pura rabia, pero no pudo, no tenía fuerzas suficientes, aunque aquel grito solo sirviera para poder borrar aquella imagen incrustada en su cerebro, impotente apoyado en la pared con la imagen del turco que acaba de matar, tan cerca de aquella promesa de ver el sepulcro de Jesús, por el que había luchado y a la vez tan lejano, entonces se dio cuenta. Aquella sangre de su sobrevesta era la suya propia mientras se derrumbaba en el suelo con la imagen de horror y desesperación del turco en su cabeza.

Cuentos cortos de Salvación y Condena,  "Bárbara Galeno"

Relato "La chica del supermercado"



"Un chica se ducha por la mañana, el agua le cae por la cabeza y se queda mirando fijamente a los baldosines, cierra los ojos y suspira, se mantiene así un momento que prolonga abriendo los ojos, vuelve a suspirar, cierra el grifo, siente como si un violinista estuviera tocando ahora mismo la banda sonora de su vida, con un violín roto, amargado, y deteniéndose en las últimas notas de la escala, que producen un escalofrío cuando entran en el cerebro.

Desayuna con su familia, ella es la hija mayor de una familia numerosa de cinco hijos, los dos padres, una abuela muy anciana y un perro. Tiene hermanos en edad escolar, y el desayuno se convierte en algo parecido a un pandemonium pero en versión familiar, y una algarabía propia de una guerra de gritos chillidos y voces, mientras se madre se multiplica al intentar poner orden, boles con leche caliente, cereales, gritos, mermeladas, travesuras aparecen condensados en una mesa de cocina.

La chica es aún joven aunque su cara parece denotar otra cosa, las arrugas y expresiones de cara se encuentran más marcadas que de costumbre, poseyendo cierto aspecto de vieja aún siendo joven, se pone la chaqueta del supermercado donde trabaja, desayuna ritualmente, despacio, sin ganas, camina hacía el trabajo, con la misma mirada hueca y triste.
Sigue la expresión que no cambia, parece absorta como que en otro mundo, lejana, mecánica, inexpresiva. Cena,se ducha, desayuna, trabaja en la caja registradora , comiendo de un taperware en el trabajo, sigue inmutable, cambia los lugares pero su expresión sigue estando tan vacía como la primera mirada y la ecuación diaria se repite de forma mecánica, ducha, desayuno, trabajo, bar, un día y otro, otro, otro... .

Están cerrando en el supermercado donde trabajo, su encargado llama a la chica de la mirada, le pide que tire la basura al contenedor, la chica de la mirada vacía le devuelve un resignado asentimiento, arrastra el carrito con las bolsas de la basura por la calle, el ruido del metal contra los adoquines del suelo se convierte en un pequeño estruendo. Abre el contenedor y agarra las bolsas de basura, nota el pan roto y los productos que no se han podido vender y que algunos están caducados, y otros defectuosos. Justo en el momento de coger impulso para lanzar la basura gira la cabeza y descubre a tres gitanas que están esperando lo que ella deposite en el contenedor, los brazos se le mueven solos y lanza las bolsas en el contenedor. 

Se queda mirandolas, estupefacta, sin saber como reaccionar, aspira olvidándose de devolver la respiración, da unos pasos inseguros hacia el carrito, de espaldas acariciando el frío metal, mientras las gitanas se abalanzan, literalmente, sobre las bolsas de basura. Observa la escena, las gitanas ni se dan cuentan de que las mira, tocando una sinfonía de notas altas, casí estridentes de sucia pobreza, de maldita miseria y pizzicatos de desesperación. Arrastra el carrito por los 50 metros que le separan del supermercado sin dejar de mirar a las gitanas que se encuentran inmersas, literalmente, en el contenedor de basura. 

Entra con la inercia del camino, y pensativa, vuelve a su casa, a estar en la misma ducha de cada mañana, pero ahora su mirada denota duda, algo, lejano, hace que esos ojos vuelvan tener vida, a estar como inquietos. Algo parecido a una sonrisa aparece en su expresión cuando sus hermanos revolotean con su voces en la hora del desayuno. Da los buenos días a los clientes, a última hora recoge la basura, y envalentonada se dirige al contenedor, mientras las tres gitanas del día anterior se encuentran espectantes, ella se gira y las dirige un minúsculo hola. 

Se ducha, desayuna, trabaja, y a última hora tira la basura dirigiéndose a las gitanas, les musita unos temblorosos saludos. 

Se ducha, desayuna, en el trabajo al ir a comer, se reclina sobre una estantería que contiene paquetes de arroz, mirando hacía sus lados, lo coge y lo rompe levemente, para sostenerlo y tirarlo en una bolsa de basura y cerrarla. Tira la basura quedandose mirando desde la lejanía a las gitanas que recogen todo lo aprovechable. Su corazón late como una maquina de vapor desbocada, y le tiemblan las manos de puro nerviosismo que hacen que casi esparza todo el paquete por el suelo, pero con un gesto heroico consigue introducirlo en la bolsa de basura, rezando para sus adentros que el encargado no se encuentre a su espalda

Aparece en el bar hablando con una amiga, sonriendo, invadiendo el espacio vital de esta en unos tiernos abrazos de amistad sincera. Esta alegre. 

Se ducha, desayuna, trabaja, en las bolsas de basura tienen varias barras de pan, del día y varios paquetes de pasta y salchichas. Al día siguiente es una de las gitanas la que mira a la chica, sonríe. 
Cada día las bolsas de basura van más llenas, brick de leche, compresas, jabón, embutidos, y los saludos silenciosos se repiten entre la gitana y la chica que les deja a los pies del contenedor, las bolsas de basura, la mirada de agradecimiento de una y la mirada de ilusión por volver a recobrar la fe en la humanidad de la otra parte.

La chica convierte en un ritual, tirar a la basura productos golpeados, pasados de fecha sólo de boquilla, paquetes que pasan a estar en un mal estado solo con un movimiento hacía la bolsa de basura.
Los días se convierten en semanas y estos en meses mientras el mismo ritual se repite pasando a convertirse en una mirada de complicidad. 

Un día, inesperadamente, la gitana rompe el ritual, se para delante de ella, antes incluso de que deposite la basura, y se aparta el pelo del cuello y coge un pequeño colgante, minúsculo, de una cruz de oro la deposita en su mano y le coge la mano a la chica y se la abre, depositando allí la cadena de oro, esa pequeña cruz de oro en sus manos.

Tiempo después la chica con la mirada llena de vitalidad, y de energía una noche sin importancia se dirige a su casa, terminada la jornada, saliendo de un bar de hablar con su mejor amiga, está muy oscuro gracias a un defectusos sistema de alumbrado municipal que parece no llegar nunca a esa parte de la ciudad, de improvisto una sombra se interpone en su camino y antes de tenga tiempo para reaccionar es increpada con un sórdido, eh tú! Dame ahora mismo todo lo que tengas, ¡¡VAMOS!!, logra ver a duras penas el brillo métalico de un objeto punzante que la apunta a muy corta distancia, en apenas un instante el miedo y pavor se ha adueñado de ella, aunque en un gesto titánico sus manos consiguen llegar a su cartera y ofrecerle los billetes que hay dentro, que de un brusco manotazo son arrancados, en ese gesto, aparece un pequeño, minúsculo brillo en el cuello de la chica !!DAME LA CADENA DEL CUELLO!! En un acto reflejo, la chica se lleva las manos al cuello, no, no, noooo, por favor, la cadena nooo..., Me lo des te dicho, contesta su asaltante y su rostro reflejaba los rastros de la heroína, tal vez del Sida, de la desesperación y la marginalidad. Agarra con manos el cuello de la chica, está se resiste, forcejean, arranca la pequeña medalla de un brusco tirón empujando a la chica, y lanza un tajo en alto, más para mantener alejada a su agredida que por otra razón, pero ella se abalanzado sobre él, sobre aquel brazo que llevaba su medalla, buscando esa medallita que la gitana le había regalado
En un instante todo se para, la sangre fluye espesa, negra a causa de la falta de luminosidad, el asaltante dandose cuenta de lo que ha hecho, arranca del cuerpo de la chica el arma, y comienza a correr. 

Desesperado llega a la chabola en donde vive con su familia, con su madre, si ella, sabrá que hacer, piensa. Cuando cruza la puerta la pálida luz da un toque siniestro a las manchas de sangre de su sucia ropa, ¿Hijo? ¿Qué es lo que has echo? Su hijo está lleno de sangre, exclama su madre agarrándose a un silla, con una expresión de horror, su hijo, antes asaltante abre la mano encima de la mesa y aparece una medallita de oro, pequeña, casí minúscula, ridícula  en parte manchanda por la sangre, su madre se queda mirando con una negación y un dolor que la recorre lo más profundo, ve la medallita, con lágrimas en los ojos se queda observando su medallita, aquella medallita que una vez regaló a una joven de mirada perdida."

Bárbara Galeno, "Cuatro historias de un bar"

LA ALIANZA DE LOS TRES SOLES

Por Unknown In | 2 opiniones»

A raíz de la casualidad nos llegó un correo de Roberto Alhambra, autor de "La Alianza de los Tres Soles", en el cual nos indicaba que el también era rolero y ahora había escrito su primera novela, "Siempre amanece por oriente" de una serie llamada "La Alianza de los Tres Soles", y nos ofreció una reseña de la misma,  que espero nos pique la curiosidad y nos adentremos en Glorantha... 

Urruela


"La escena transcurrió a cámara lenta ante los atónitos ojos de los presentes, lúgubremente lenta, violentamente hostil, a la velocidad con la que cae una pluma de ave o la vida de un muchacho, de un buen muchacho" 

Año de nuestro Señor de 1621. Reino de Sartar, Glorantha. 

Los pueblos bárbaros se estremecen ante el avance imparable del Imperio de la Luna Roja. 

El repentino ataque sufrido por los embajadores del Emperador Dragón del Oriente, en los dominios occidentales de la orden templaria de los Hijos de la Luz, provocará la partida de una expedición hacia los confines más remotos y desconocidos del mundo, hacia un lugar inhóspito, en una época en la que dioses y demonios rivaliza-ban por el dominio del cielo y del infierno, una época donde la magia no respondía a las necesidades de los hombres sino a los caprichos de sus deidades. Una epopeya al alcance de héroes muy escogidos, un viaje que no sólo cambiará las vidas de sus protagonistas, sino que lo hará y para siempre con el destino del mundo conocido.


Sería imposible explicar brevemente lo que en mi vida ha supuesto La Alianza de los Tres Soles, pues escribirla ha supuesto una de las mejores experiencias que he vivido. 

Empezaré por lo obvio. Es una trilogía cuyo primer volumen, Siempre amanece por oriente, acaba de ser publicado por Ilarión. Hasta aquí todo normal. Lo peculiar empieza cuando os diga que todo empezó en el 2007 con una partida de rol al mítico juego Runequest… 

Volvía de tocar en Cuenca con el grupo con el que entonces trabajaba, hacía años que no jugábamos a rol, quizá más de diez, y por casualidad un amigo encontró allá, en un mercadillo la antiquísima caja roja del D&D básico. Volvimos en la furgoneta todo el rato rememorando nuestra adolescencia cuando jugábamos incansablemente y entonces, en ese mes de octubre, les propuse a mis amigos volver a jugar después de tanto tiempo. Entonces preparé una partida de Runequest en la que quise plasmar a groso modo pero de la manera más extensa posible toda la disparidad, riqueza y fantasía que tenía la mitología y el mundo de Glorantha, el creado por Greg Stafford para jugar primero Runequest y más tarde Heroquest. Entonces comencé a sumergirme en este maravilloso universo y me pareció fascinante. Las partidas de Runequest se fueron sucediendo y entonces decidí narrarlas a modo de crónica para que ningún jugador perdiera el hilo narrativo, y a la vez mostrar a los amigos que no jugaban la riqueza de la imaginación de Stafford al crear Glorantha. Las opiniones fueron unánimes, había que publicarlo. 

Las partidas duraron tres años, hasta octubre de 2010 y para febrero de 2011 la totalidad de la trilogía estaba terminada con más de 1.000 páginas. Este primer volumen supera las 350 y en él se presenta el mundo de Glorantha desde la subjetiva óptica de los protagonistas del relato que también lo fueron de la novela. La Alianza de los Tres Soles 1, Siempre amanece por Oriente se presenta como una novela de aventuras, como una partida de rol novelada, donde el lector encontrará definiciones preciosistas y mucha acción. Yo, como autor, me quedo con la tercera parte de la obra pero… el principio es esencial para entenderlo todo. La obra está llena también de detalles que harán pensar al lector, como dije en una entrevista: “quiero ser exigente con el lector, que se esfuerce para captarlo todo”, y así, La Alianza de los Tres Soles está llena de recursos literarios, guiños en la trama, en la narración… 

De la ilustración de la portada simplemente decir que es magnífica, muy por encima de lo que me cabía esperar. Mucha gente alaba el buen hacer de la ilustradora Elena Dudina, mucho antes de leer la novela. Podéis buscarla en google y disfrutad de sus ilustraciones. 

El siguiente fragmento lo he tomado del foro de Ferrán Pelechano: “En definitiva, sin ser un gran libro, es un magnífico regalo para cualquier fan de Glorantha y viene a cubrir un nicho de mercado pendiente de explotar. Por mi parte, no puedo menos que felicitar en su trabajo a Roberto y a buen seguro quedaré a la espera de los volúmenes siguientes para completar la trilogía.”


Roberto Alhambra

EL TEMOR DE UN HOMBRE SABIO

Por Unknown In | 0 opiniones»
Por fin ha llegado el segundo día.

Es el momento de escuchar a Kvote contarnos que lo que sucedió allí donde lo dejó en "El nombre del Viento"...

Es el momento de poder saber si ha merecido la pena la espera... ¡O no!

Para quienes no lo hayan leído, aquí dejamos la presentación del libro, tal y como ya se hizo al presentar el primer día de la historia de Kvote:



Y es el momento de decidir si lo que comentabamos con Corvux cuando leímos la primera parte, sobre lo que esperamos de esta segunda parte es real o no... Y que todo lo que poco a poco se ha contado ha sido por algo y no solo para rellenar páginas...

Urruela 


"LOS REYES MALDITOS" DE MAURICE DRUON

Por Unknown In | 1 opiniones»
Para comenzar, esto se debe a la "envidia". Hace poco leí a Kokuro hablar de algunos libros, y le recomendé esta lectura. Aclarar que no es una crítica del libro, que para eso hay otros más capaces, y que voy a intentar no contar nada que pueda molestar a alguien por contarle detalles importantes sobre la lectura de esta saga. Solo como los descubrí y por que me han llevado a esto...



 Hace muchos años, Roberto, un amigo nos dirigió una memorable partida de rol sobre el primer libro de esta saga (El Rey de Hierro), y en el cual yo interpretaba a un joven templario escocés que llegaba a Francia un 18 de Marzo de 1.314, ese día en el que Jacques de Molay, Maestre del Temple, lanzaba su maldición al Rey Felipe IV el Hermoso: "¡Todos malditos, hasta la séptima generación! ". La partida de las que siempre se recuerdan. Afortunadamente me contó de donde tomó su idea y descubrí esta saga. Os aseguro que mil veces mil le hemos pedido que continuara con el resto de libros (lo convencimos para jugar "poco más"), y casi tantas veces le hemos pedido que nos dejará colgar acá esa partida para que la pueda disfrutar más gente... Pero por el momento no hay suerte...

Pues al abrir sus tapas, a poco que vayamos leyendo nos veremos transportados a la Francia de los últimos Capetos, veremos muchas intrigas relacionadas con el pontificado de Avignon y la Corona francesa, llevándonos casi hasta la Guerra de los Cien Años. El autor con la maldición de por medio, nos muestra las traiciones (muchas) y las intrigas (más) de la corte de Francia. Y sin querer contar más, solo deciros los títulos de las siete novelas:
  • El Rey de Hierro (1.955)
  • La Reina estrangulada (1.955)
  • Los venenos de la corona (1.956)
  • La ley de los varones (1.957)
  • La loba de Francia (1.959)
  • La Flor de Lis y el León (1.960)
  • De como un Rey perdió Francia (1.977)
El éxito de los libros hizo que se hicieran seriales radiofónicos, y series de televisión en Francia, una en 1.972, que cosechó muy buenas críticas, y otra en 2.005, que es la que personalmente he visto y no me disgustó, pero no era exactamente como lo había reprsentado en mi cabeza. Sobre esta última dejo la presentación...


Urruela

BUENA GENTE EN UNA MALA GUERRA

Por Unknown In | 2 opiniones»

Buena gente en una mala guerra. Con estas palabras nos acompaña el autor, Miguel Aceytuno, al título de su libro Submarino B-7. Ahora que ya he acabado de leerlo haría una crítica como hacen en tantos blogs, pero no soy un experto, ni siquiera un aficionado con experiencia en el tema. Lo único que puedo decir es que sensaciones me ha dejado y que pensamientos me ha provocado.

La sensación que me ha dejado es, que tal y como me advirtió Miguel en la dedicatoria que me escribió en mi ejemplar, que la realidad supera la ficción, y de que manera. Hablando con Miguel, me comentó que las escenas más fáciles de creer resulta que son las noveladas y que por lo contrario a lo que uno podría pensar de inicio, las más rocambolescas, peliculeras (que las hay), y las más crudas e inverosímiles, resultan reales aunque algunas de ellas habiéndoles cambiado el entorno, nombres o ubicación real.

Hay unas escenas que en particular merecen ser mencionadas sin que por ello estropee la lectura del libro, como por ejemplo una en la que se comenta que se ha matado a un cura de un pueblo por el motivo de ser cura y por nada más que por ser cura... y que en el entierro que se le acabó celebrando al final se reza un padre nuestro.... (sin comentarios)... Pues resulta que Miguel me confirmó (nos conocimos en una cena hace unos pocos meses)  que esa escena es del todo real pero con alguno de los cambios que os he comentado antes. También merece ser mencionada la escena de un pesquero que se encara con su cañoncito a todo un buque de guerra que controlaban los facciosos (que es como se nombra a los nacionales, por parte de los republicanos en la novela). El mismo Miguel me explicó tomando un café, que los propios oficiales del crucero Canarias acabaron intercediendo por los supervivientes del pesquero por valientes.

A parte de escenas como estas, destaco en el libro sobremanera la sensación de Caos total que te impacta al empezar a precipitarse los acontecimientos del alzamiento de los nacionales. Muy sorprendente para mí ha sido el que todos y cada uno de los capítulos ha sido redactado en primera persona por parte de uno u otro de los que van participando en la historia, teniendo bastante más protagonismo dos de ellos, en los que se centra la novela, estos son Víctor de Loreto y Ramiro Ortega, además cada uno de estos capítulos está redactado con el lenguaje propio del que te lo está explicando tal y como si estuviera sentado delante tuyo en una mesa tomándote algo con él.

Esta forma de escritura y redacción te deja con la guardia baja cuando de repente matan a alguno de los que "te está explicando lo que pasa" no se si me explico bien...

No quiero hacer spoiler de la novela y por eso hay comentarios que haría y que no voy a escribir.
Tan sólo os transcribiré una de las frases que me han llamado mucho la atención y me han provocado incluso que dejara el libro y me fuera a la cocina a prepararme un café a pensar en ello:
"Imagina que hubiera estallado la guerra, y nadie hubiera empuñado un fusil"

Al final de la novela, nos invita a leer historia real y nos deja una lista de libros que tratan del tema y que el considera una buena bibliografía para aprender de nuestra historia.

Es una historia que toca un tema muy delicado que aun a día de hoy no tiene las heridas curadas para mucha gente.

Os dejo ahora con unos enlaces que pueden haceros más interesante este libro.


http://historol.blogspot.com/search/label/Eventos (Este enlace es del blog de Ricard Ibañez, amigo del autor y que le escribe una "Nota Histórica" en la novela al final de la novela)


(MUY RECOMENDABLE  de escuchar)



Os podría poner más pero creo que estos son una buena muestra de lo que puedes encantrar...

Nada más que decir del libro, a parte de que, tambien te permite conocer como funcionaban los submarinos a diesel y baterias que nada o poco tienen que ver con los submarinos modernos con sus reactores nucleares como fuente de energía.

Atentamente,


Albert Tarrés

EL NOMBRE DEL VIENTO

Por Unknown In | 2 opiniones»
"El nombre del Viento" es el primer libro de Patrick Rothfuss, es el primer libro de una saga llamada "Las Crónicas del Asesino de Reyes", y personalmente, este "primer día" me ha parecido muy entretenido y fácil de leer. Creo que con la saga de "Canción de Hielo y Fuego" (al menos los tres primeros libros), es de lo mejor de literatura fantástica que ha caido en mis manos últimamente.

Dejo una pequeña presentación que encontré en la red, y que puede mostrar un poco de "El nombre del viento" sin desvelar demasiado...


Urruela