¿EFECTO MARIPOSA?

Por Albert Tarrés In , | 2 opiniones»

Corría el año 1986 cuando una señora se erigió en el puesto de directora de RTVE, la desaparecida Pilar Miró. Ese cambio en la cúpula de la cadena pública, afectó significativamente mi rutina semanal en el sentido que decidió instaurar el Viernes Cine, creo que lo llamó, en la que pasaban la mejor película de la semana, y creó una serie de pases de películas entre semana sobre la 1 de la noche en la que descubrí un cine que me marcó a fuego la mente y abrío una puerta que no se cerraría jamas en mi.
Particularmente me acuerdo de que en un par de meses, más o menos, en los que entre los pases de los viernes y los pases entre semana acabé visionando las siguientes películas:

Alien el 8º pasajero
Blade Runner
Star Trek - La Película
Mad Max 
Encuentros en la tercera fase
Tron
Esta maratoniana sesión de cine que en parte hice a escondidas de mi padres, cabe recordar que yo tendría unos 12-13 años, o sea que ni siquiera había terminado el EGB...ffff, me afectó incluso en el día a día con mis compañeros de clase, ya que recuerdo que yo sacaba algo de Blade Runner o de Alien y ellos me salían con cosas como Banner y Flapi o de David el Gnomo, pero lo peor es que al final me empezaron a mirar como si me pasara alguna cosa rara... Ahora me provoca incluso una sonrisa, pero en su momento me aisló ligeramente de los de mi edad, sinceramente me aisló bastante...
Este hecho acabó provocando que leyera otro tipo de libros y acabé descubriendo el verano siguiente (antes de los 14 años) el Señor de los Anillos y .... me encantó... y como dijo alguien:

"Una cosa llevó a la otra y aquí estamos..."


Más de una y de dos veces he comentado con uno de mis amigos, esta idea que os expondré, y es que esta parte de mi historia es un ejemplo de la teoría del Caos llamada el "efecto mariposa"


Para quien no conozca dicha teoría (cosa que dudo mucho, pero por si acaso...) es la que expone que una pequeña perturbación inicial puede generar, en un sistema caótico, un efecto considerablemente grande a corto o mediano plazo haciendo evolucionar un hecho o situación hasta una forma completamente diferente de la original.


Tambien hay un proverbio muy conocido que dice " el aleteo de una mariposa puede acabar probocando un tsunami al otro lado del mundo"

O sea que en mi caso, un cambio de dirección de Radio Televisión Española, provocó un pequeño cambio en mi mente que me llevó a buscar, ver, leer y aprender una serie de cosas que acabaron llevandome a lo que soy ahora.
 
 
Y ahora os dejo la escena que cada vez que la he visto me evoca recuerdos de todo esto que os he explicado.
La muerte del replicante que termina con la frase:

"Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir"


Ahora, bastante más cerca de los 40 que de los 30 es muy curioso para mi, que esta frase tan dura sobre la muerte, a mi me parezca más bien el momento en que  "nació" una parte, que no puedo, ni quiero evitar, que sea muy importante de mi.

Un Saludo desde Girona

Albert Tarrés

EL ENCUENTRO CON EL TERROR

La locura es un elemento corriente en algunos juegos de rol. Títulos como “La llamada de Cthulhu”, “Kult” o incluso el famoso “Vampiro: la Mascarada” incluyen reglas para tratar la degeneración mental de los personajes jugadores. Muchas obras de ficción recurren habitualmente a la enfermedad mental para crear personajes interesantes, véase Dexter, el Joker o incluso Don Quijote de la Mancha. No obstante, como estudiante de psicología -si todo sale bien, licenciado en unos pocos meses- algunas veces me parece que el tema de la psicopatología no está tratado tan bien como debería en algunos de estos medios, en concreto, en el apartado referido a las reglas de los juegos de rol.

Muy bien, chequea voluntad

Todos sabemos que los sistemas de reglas no son un calco exacto de la realidad. ¡Ni falta que hace! Salvando excepciones, a nadie le gustaría tener que hacer chequeos de infección cada vez que recibe un rasguño en combate o tener que pasar una prueba de resistencia para no coger un catarro por salir al frío matutino.
Las partidas de rol comparten con otras obras de ficción una lectura algo liberal de las leyes de la naturaleza. Los protagonistas pueden recibir un balazo o dos sin morir o sin quedar indispuestos. Como en las películas, realizan proezas que habitualmente no entrarían dentro del género, si no de lo posible, de lo esperable, aunque, por otra parte, son historias dramáticas y no cotidianas las que se cuentan durante las partidas.

Partiendo de la base de que el sistema de reglas de un juego de rol no pretende emular la realidad fielmente, sino facilitar la narración mediante la inclusión del azar en la resolución de algunos conflictos o situaciones ambiguas y proporcionar además un “registro numérico” de los estados que afectan al personaje, creo que hay algunas reglas en juegos muy célebres que deberían ser revisadas, ya que más que ayudar a una narración coherente, algunas veces ponen zancadillas, llevando algunas situaciones al ridículo.

Pongamos la siguiente situación: Un grupo de amigos están reunidos jugando a la Llamada de Cthulhu (el bueno, el que usa percentiles). El personaje de uno de los jugadores sorprende a unos cultistas durante la realización de una invocación. Los cánticos se elevan, una súbita brisa helada apaga las velas y de repente, ¡Bum! aparece un horrible Soggoth. El director de juego le pide entonces al jugador que haga un chequeo, el jugador falla, consultan la tabla de reacciones y...
“Bueno, parece que tu personaje se tira al suelo y comienza a comer tierra.”
El director se encoge de hombros, el resto de jugadores se parten de risa y el dueño del personaje no puede sino quedarse con cara de póker.
En ocasiones los jugadores “adquieren” trastornos mentales de manera algo caprichosa o se ven obligados a realizar acciones que no sólo rompen el clima, sino la seriedad de la partida debido a un resultado caprichoso en una tabla. Muchos estaremos de acuerdo en invocar la regla dorada para ese tipo de casos y decir “el director tiene la última palabra” hacer caso omiso de la dichosa tabla e improvisar durante la marcha. Bueno, justamente de eso va este artículo, de señalar algunos pequeños contenidos de psicopatología que pueden aprovecharse para manejar, no me atrevo a decir mejor, pero quizá si más “fielmente” estas situaciones durante nuestras partidas.

Antes que nada, hay que reconocer que los últimos juegos de rol que han ido saliendo de las editoriales y que incluyen el elemento de la locura han hecho los deberes.
El sistema de “Trail of Cthulhu” utiliza lo que ellos llaman “pilares de cordura” para darle un trato más profundo al tema y el apartado que describe los trastornos mentales en “Cthulhutech” es una copia casi palabra por palabra de lo que uno puede encontrar -muy resumidamente, claro está- en el manual de psicodiagnóstico americano DSM. No obstante, aunque se aprecia un mayor interés por documentarse a la hora de escribir el sistema de reglas, estas no vienen seguidas de una reflexión sobre el tema o de un somero “FAQ” que ayude a lidiar con situaciones como la del ejemplo anterior, ya sea como director de juego o como jugador.
Comencemos entonces con nuestro FAQ particular:

-¿Cómo debería reaccionar un personaje a un evento traumático?

Bueno, esta es la pregunta con la respuesta más fácil. Desde luego, no comer tierra. Lo primero que se te ocurra es habitualmente lo más natural. Temblores, gritos, paralización...Habitualmente las reacciones al terror suelen ser muy reptilianas y nada elaboradas. Es mejor manejarlo en el continuo “huir-atacar”. Desmayos y pérdidas del control del esfínter son reacciones que pueden entrar dentro de la “normalidad”. A corto plazo, -unas horas más tardes del evento traumático- pueden ser frecuentes distintas formas de rebajar la angustia: verborreas, risas histéricas (si te sientes teatrero), la negación, aplanamiento emocional... Reacciones más vistosas como, digamos, brotes esquizofrénicos son MUCHO menos frecuentes. Pero luego hablaremos de la esquizofrenia con más detenimiento.
Los grupos también se comportan de formas distintas durante las situaciones límite. La histeria se contagia con facilidad. Es más probable que ante la presencia de un mismo elemento traumático, la mayoría de los jugadores reaccione de manera similar antes que de manera completamente distinta, como en un catálogo de gente desquiciada. Por ejemplo, si uno huye es más fácil que otro huya, si uno grita, es más posible que los demás lo hagan. No obstante, es raro que uno huya, que otro se quede hecho un ovillo, que otro se ponga a reír... En situaciones que nos causan una gran incertidumbre, tendemos a buscar pistas en lo que hacen los demás. En estas circunstancias se hacen más probables comportamientos más gregarios.

-¿Qué secuelas puede tener en mi personaje el evento traumático?

Existe una respuesta fácil y otra difícil. La difícil contempla muchas variables, la fácil es: “Trastorno por estrés postraumático”. Víctimas del terrorismo, supervivientes de desastres naturales, veteranos de guerra, mujeres víctimas de abusos sexuales...todas estas personas pueden estar diagnosticadas de este trastorno, que, obviamente no se manifiesta de la misma manera en todo el mundo.
Este trastorno está incluido entre los llamados “trastornos de ansiedad” entre los que se cuentan, entre otros, las fobias sociales, la agorafobia y el trastorno obsesivo-compulsivo.

Muy bien, ahora ya tengo un nombre, pero...¿cómo afecta esto a mi partida?.
Bueno, algo muy frecuente en las personas afectadas por este trastorno y que es uno de los criterios del diagnóstico es la reexperimentación de la situación traumática. Osea, dramáticos flashbacks, sueños recurrentes, estados terribles de ansiedad cuando se ve algo que recuerda a lo sucedido... Todos estos elementos se suelen tener muy poco en cuenta en las partidas y son una fuente de situaciones con mucho interés dramático e interpretativo. Además, los sujetos con este trastorno tienden a evitar las situaciones relacionadas con el evento traumático, lo que fácilmente puede convertirse en una “fobia”. Tenemos un dos por uno. Adicionalmente puede tener un curso “agudo” prolongándose menos de un mes, por lo que tampoco tiene por qué “marcar de por vida” a tus personajes.

Si el trastorno por estrés postraumático se basa fundamentalmente en recordar, algunos trastornos se basan en el olvido. Aunque mucho menos frecuentes, los trastornos disociativos pueden ser también causados por eventos traumáticos, como en el caso de la amnesia disociativa. No obstante, lo más frecuente es que las personas de hecho, recuerden. Otra opción es que los jugadores se suman en una depresión muy grave. No obstante, las llamadas "depresiones endógenas" parecen tener mucho que ver con la vulnerabilidad genética de cada persona, frente a las llamadas "reactivas" como pueden ser, el duelo normal por la muerte de un ser querido. Estas últimas no son tan severas o duraderas como suelen serlo las primeras, que presentan además más "síntomas vegetativos" es decir, que afectan al cuerpo, como cefaleas, falta de energía, problemas gastrointestinales...

Sobre volverse "completamente loco", podríamos estar hablando de volverse psicótico, o sea, "adquirir una esquizofrenia". Sobre la causa de la esquizofrenia hay grandes debates. Parece que se da cierta agregación genética. El tener familiares que han sufrido la enfermedad predispone, pero no determina. La hipótesis más reconocida -que no necesariamente la real- es que se trata de una vulnerabilidad física que se dispara en situaciones de estrés intenso. ¿Puede entonces mi personaje volverse esquizofrénico? Claro, aunque es poco probable que tenga un brote -si no ha sido "rarito" desde siempre- si es varón de más de treinta años.

La esquizofrenia se manifiesta de tres maneras fundamentalmente:
- Esquizofrenia paranoica: La única "jugable". El sujeto desarrolla habitualmente delirios y alucinaciones. Puede escuchar voces, pensar que le han robado órganos, pensar que la nasa controla sus pensamientos... Por lo demás es funcional. Puede pensar con bastante claridad e incluso trabajar. Salvo que esté en medio de un brote y muy perdido en su delirio, todavía puede relacionarse con otras personas y conducirse con cierta naturalidad. Os sorprendería saber las cosas que pueden llegar a decir los típicos "borrachillos de bar" si les dais cuerda.
- Esquizofrenia catatónica: En este tipo de esquizofrenia la persona tiende a quedarse inmóvil por largos periodos de tiempo o, al contrario, tener una agitación motora tremenda, repitiendo movimientos constantemente. El típico lunático con camisa de fuerza que se mece adelante y atrás con la mirada perdida en las películas. Injugable.
- Esquizofrenia desorganizada: Las personas con este tipo de esquizofrenia tienen muy alterado el lenguaje. Son incapaces de hilar frases coherentes, se comportan de maneras extrañas y suelen presentar un aplanamiento emocional muy grande. Este tipo no es el que se pone un sombrero y dice ser Napoleón, simplemente, no sabes lo que está diciendo. Tampoco es muy susceptible de ser jugado, se puede dar por perdido.

No obstante, si quieres recurrir a las poéticas alucinaciones sin dejar a tu personaje esquizofrénico, hay muchos trastornos en los que pueden aparecen alucinaciones o pseudoalucinaciones -el sujeto sabe que lo que está viendo es falso, en la alucinación no se plantea que la percepción sea falsa-. Las depresiones pueden llegar a cursar con alucinaciones en casos muy severos -voces acusadores, sensación de oler a podrido porque se está uno descomponiendo... En las propias reexperimentaciones de un trastorno por estrés postraumático puede llegarse a alucinar, así como -aunque raramente- por efecto de algunos fármacos que se suelen utilizar para tratar algunos trastornos, de esto hablaremos en el siguiente punto.

-¿Cómo será tratado mi personaje después de un encuentro traumático?


Hoy en día no se ingresa a la gente con tanta facilidad, no obstante, anteriormente los manicomios eran prácticamente prisiones.
En la época de Freud a las histéricas las trataban utilizando, como con muchas otras enfermedades, terapias electroconvulsivas -aplicadas directamente sobre las mucosas vaginales, origen supuesto del problema- Curas de agua, de sueño... Existían una cantidad enorme de tratamientos que rozaban lo esotérico, algunos tratamientos incluían también la ingesta de algunas substancias. Hay que ser consciente de que por aquella época los tónicos que contenían cocaína para revitalizar la mente eran frecuentes y anunciados en la prensa. La psicofarmacología podría decirse que tiene su inicio "oficial" con Kraepelin que escribió "De la acción de algunas sustancias medicamentosas sobre la curación de ciertos fenómenos psíquicos elementales" en 1883.  Este mismo autor fue el que en 1899 en un tratado hizo una clasificación de las enfermedades mentales -en ese entonces se llamaba "Demencia precoz" a la esquizofrenia". A lo largo de finales del siglo diecinueve y principios del veinte se comenzaron a desarrollar una gran cantidad de psicofármacos, algunos de ellos aún utilizados hoy en día.

En la actualidad lo más normal es que se haga un tratamiento muy sintomático de estos problemas. Te darán fármacos para calmarte los síntomas. Muchos de estos fármacos tienen efectos secundarios muy pintorescos que también pueden ofrecer oportunidades interesantes para la interpretación. Escribir una lista de los fármacos por trastorno para los que se utilizan y sus efectos secundarios serían objeto ya no de una entrada de blog sino de un manual de psicofarmacología -tarea que tampoco tengo conocimientos para abordar- no obstante, para curiosos, existe una herramienta online muy rápida e interesante que puede utilizarse para consultar rápidamente estos efectos secundarios de los distintos fármacos. Estoy hablando del vademécum online.  Esta página puede ser útil para tus partidas y para tu vida en general, ya que no es raro que hoy en día una persona que acude al médico aquejado de problemas de sueño y ansiedad sea tratado muy rápidamente con psicofármacos, -en este caso probablemente, ansiolíticos, hipnóticos y puede que hasta caiga un antidepresivo-.
Para nuestro primer propósito, el procedimiento es tan sencillo como hacer click en "enfermedades" poner, por ejemplo, "trastorno por estres postraumático", hacer click en el primer medicamento y leer la sección del prospecto. De hecho, si queréis una información más fina, podéis leer la ficha del principio activo (ACT o PA) y prestar atención a las advertencias y reacciones adversas. Aunque quizá esto sea algo "excesivo" para la mayoría de los jugadores, los narradores o jugadores interesados en recrearse mucho en este aspecto de la interpretación pueden encontrar una herramienta muy útil en esta página.


En resumen, aunque se podría escribir mucho más sobre este asunto creo que hemos abordado suficientemente los tres momentos diferenciados de "el encuentro con el terror".  Si os parece interesante puedo escribir otra entrada sobre "cómo interpretar enfermos mentales" haciendo algún comentario sobre las "verdades y mentiras" que se suelen contar sobre los psicóticos, los psicópatas, los tipos más frecuentes de delirios y alucinaciones así como una guía rápida a los trastornos de personalidad, que, en mi opinión, son una cantera dorada de la que extraer ideas para crear personajes interesantes que son "raros" sin llegar a ser unos "maníacos".
Espero que podáis darle algún uso a esta información si os animáis a bucear en ese elemento tan típico de muchos juegos de terror que son los desequilibrios mentales.

Víctor



¿Y NO ERES VIEJO PARA ESOS JUEGOS?

Por Unknown In | 1 opiniones»
Y todo esto viene, a que alguna gente que sabe que juego a eso "de los roles" te suelta a la cara... ¿Y no eres ya muy viejo para esos juegos? Y te pilla sin defensa... Como si la estupidez se hubiera cebado con la pregunta y por mero contagio, te ha llegado para no poder dar una respuesta coherente.

Solo tengo una respuesta para lo que me sucede... ¡Me hago viejo! Han pasado los años, lustros y décadas, para darme cuenta que cada vez más, soy un renegón y que la mayoría de las veces me posiciono en la tozudez… ¡Cada vez más! Advierto que cada decisión entre la espada y la pared, elijo la espada y me aferro más a mi “verdad”, soportando bastante menos las “gilipolleces” de la gente y la necesidad de explicar las cosas.

Ya no necesito justificar el motivo por el cual juego a rol, pues desde la poca o mucha distancia que me doy, creo que con las canas soy más fuerte en mis convicciones y me construyo atalayas con las cosas que he ido aprendiendo, y por lo general, el tiempo pone a cada cual en su lugar… ¡Aunque no siempre! ¡Por desgracia!

Dicen que la vida es una guerra en la que vas peleando batallas, y que todas ellas, si no te destruyen, te hacen mas fuerte y los jugadores de rol hemos tenido muchas peleas y batallas defendiendo lo que para nosotros es tan natural como respirar. Siento, que con lo que hacemos día tras día, poco a poco, el único juez que nos colocará en nuestro lugar será el tiempo, muchos aceptaremos su decisión y otros nos rebelaremos… Y a los imbéciles que hemos ido conociendo, o sufriendo, les colocaremos en su lugar dentro de nuestra memoria… ¡El olvido!

Ahora siento que los años pasan como antes los días, y comprendo o padezco la expresión “en los tiempos que corren”… ¡Que vuelan! Pero aun así, aunque esté mal el decirlo… ¡Me siento mejor! Como diría un rolero que todos conocemos... ¡Los viejos roleros nunca mueren!


Y para terminar, se que muchas veces me paro a pensar sobre mis aficiones lúdicas durante tantos años, y casi todas tienen que ver con algún tipo de juego, por lo que he llegado a la conclusión que alguien antes ya tuvo:
“No se deja de jugar porque se envejezca…
Se envejece porque se deja de jugar”


Urruela